Tenía muchos problemas para crear y seguir una agenda. Así como para ordenar los documentos, papeles, administración. También estaba bloqueada respecto a mi opinión como pareja, y en creencias negativas como pensar que ganar dinero me hace peor persona o que debo ser mucho más generosa con mis ganancias. Quería tener todos mis papeles accesibles y ordenados por categorías. Poder hacer tiempo para llevar a cabo mis objetivos y ser puntual.

​Desde el principio cambió algo muy importante cuando al intentar seguir mi agenda, me di cuenta de que el mayor problema para poder cumplir con los objetivos era que no me apasionaban. La mayoría eran sólo objetivos de trabajo, de prestigio o de obligación. Me di cuenta de que no reservaba un tiempo por ejemplo para la amistad, o para mí. Ese fue uno de los cambios más importantes. Así como comprender que aunque no tengo pareja no hay nada mal en mí. Simplemente no ha llegado. También aprendí a tomar el dinero que me llega y a repartirlo de la forma que a mí me viene en gana. No necesariamente a las personas que más lo necesitan, si no a las que me apetece. He cambiado mis objetivos que ahora están más vinculados a aquello que me hace feliz y no lo que creo que debo hacer. También de forma indirecta, me vi obligada a trabajar duro en mi declaración de impuestos y me he convertido en una maestra! He observado que casi siempre que me siento mal es por un problema externo, no por mi estado de ánimo general, y casi siempre suele provenir de algo con lo que tengo que romper. Aligerar mi peso.

He dejado muchos antiguos objetivos a un lado para tomar otros que anteriormente me parecían menos importantes como pasar tiempo con amigos, hablar con la gente. Tomar tiempo para caminar, para estar sola, leer, escribir. Se han dado muchas sincronicidades a medida que avanzaba con Marta. Algunas cosas se han colocado de forma mágica. Otras han tardado más y otras están aún por resolver. Pero darme cuenta de que mi agenda debe ir en consonancia con mis verdaderos deseos del alma ha sido un gran paso.

Recomendaría a Marta porque es una persona con vocación para el coaching. Es una persona que busca soluciones de forma casi instantánea. Tiene una fe y un optimismo inacabable. Tiene mucha paciencia conmigo en los puntos que más me cuestan como por ejemplo enviar los formularios a tiempo. Es una persona con mucha experiencia. Es una «abridora de puertas» mágicaDe alguna forma las cosas se van colocando poco a poco. Yo creía que necesitaba más disciplina, y caminar con Marta me ha llevado a ver que no hay disciplina que pueda encauzar un sistema de valores/objetivos insatisfactorio. Tiene una sonrisa que le sube el ánimo a cualquiera. Se hace muy grato el trabajo. Siempre genera energía nueva y emprendedora.

Me llamo Elena Sancho Pereg. El coaching me parece una gran herramienta en el aprendizaje de la vida. He hecho procesos de coaching varias veces y puedo decir que trabajar con Marta ha sido muy enriquecedor. He evolucionado mucho y estoy muy contenta con el trabajo que hemos hecho. Es una persona en la que confío y con quien se puede profundizar en materias íntimas. La considero una persona muy profesional y responsable

(Elena Sancho Pereg, Diciembre 2020)

Mis objetivos ahora están más vinculados a aquello que me hace feliz (Elena Sancho Pereg, Diciembre 2020)

Supercalifragilisticoespialidoso

Maravilla…

Pura obsolescencia programada para nacer, no para morir, un 9 de agosto de 2017 a las 8.59 a.m. Un post que nunca terminé y nunca publiqué, que había escrito con ilusión para hablar del trabajo de una mujer brillante. (…)

Recupero el borrador de ese post tan querido donde mis palabras ahora suenan familiarmente rancias. Lo leo y me leo en pasado. Aquello que me enorgullecía escribir ahora me chirría. Se acabó. Me alegro de haber salido de ahí. Porque, aunque el escenario pueda seguir siendo el mismo, yo no soy la misma. Gracias a Dios (…)

Algo en mí lucha por rescatar algo de ese post que nunca verá la luz (…)

Supercalifragilistico.

Este era el título del post original. En él, encuentro esta reliquia:

Cuando busco en google Supercalifragilisticoespialidoso, me encuentro con la siguiente descripción que, un buen día, un anónimo y genial ser escribió para Wikipedia. Y dice así:

«Supercalifragilisticoespialidoso»— es el título de una canción muy llamativa de la película de Disney Mary Poppins (1964). La canción describe la forma milagrosa en la que uno puede salir airoso de situaciones difíciles, e incluso de cambiar su propia vida.

Sencillamente delicioso.

Supuestamente Dios está en nuestro interior, de la misma forma que Cristo está en nuestro interior, y todos los Budas están en nuestro interior. Vamos, que todo está en nuestro interior, cansada de decirlo estoy.

Pero en aquel momento, cuando escribo ese post hace tres años, yo todavía no sabía que Mary Poppins también está en nuestro interior. Así que yo la rezaba, fuera. Mary Poppins que estás en los cielos, ven a mí, te suplico que me ayudes a ordenar todo este caos generado por el libre albedrío de mis neurotransmisores y a causa de los destrozos de mi estado civil (…) y a causa de los riesgos financieros de mi profesión (…) Ni tiempo ni dinero. Qué vida zen.

La forma milagrosa en la que uno puede salir airoso de situaciones difíciles e incluso cambiar su vida, al menos una de las formas es…. rezando.

Yo he rezado a Dios, a los Budas, al Guionista y a Mary Poppins, y también a varias jerarquías de ángeles y a deidades hinduistas. Juro que todos responden. Son súper eficientes y muy prácticos. Adoro a este equipo de Vengadores. Son muy top. Los más rápidos los Budas y Mary Poppins. Os paso el contacto cuando queráis.

De esa manera se me apareció una emanación de Mary Poppins en la forma de Marta Aguilar, en un momento en el que necesitaba ayuda para ordenar mi casa.

De una manera tan sincrónica como improbable en el mismo día en el que la recé.

La pedí. Un encuentro casual me facilitó su número de teléfono. Rauda apareció en mi casa. Delicada y fuerte. Sencillamente elegante. Discreta y audaz. Saco de su bolso su uniforme: un delantal y unos guantes blancos. Y en unas vacaciones de verano en las que no salí de casa me ayudó a ordenar, a depurar, a planificar: armarios, finanzas, emociones, agenda.

Este post es para ella y por ella.

Número directo de la nube de Marta Poppins. Pincha aquí. Llámala. No lo dudes. Marta Aguilar, Re-orden.

Marta, te dejaste en mi casa tus guantes blancos. Sabes que tienen vida propia y me piden seguir descartando lo que ya no sirve y elegir lo que me favorece.

Y no estoy hablando de vestuario, sino de la vida.

Las manos son extensión del avión supersónico del corazón. Con las manos manifestamos, materializamos. (…) abrimos la puerta a lo trascendente.

Dos bellísimos “conceptos” del Budismo y que se entrelazan con el paraguas de mi Marta Poppins son la Tierra Pura y la Designación.

Los que conocemos de la existencia de la Tierra Pura porque la llevamos en el corazón no descansamos hasta verla manifestada externamente. La Tierra Pura, el Edén, el lugar donde está nuestro hogar, dónde legítimamente nos corresponde vivir, se crea por designación. Se designa. Se nombra. Se pronuncia.

Sabemos, hemos oído, que la palabra crea (…)

El trabajo de Marta es reestablecer la armonía donde ha habido destrucción, donde ha habido muerte, donde ha habido abandono. Dibuja la tierra pura después de nombrar cada objeto que la forma.

En el proceso de restablecimiento del orden, vamos eligiendo.

Y la elección de cada uno va conformando la realidad.

Con esos blancos guantes mágicos elegimos. Qué va fuera, qué se queda. El poder de esos guantes de delicado encaje es el mismo que el del guantelete de Infinity War. Un guante de 6 gemas reunidas, las gemas del infinito que son las gemas de la mente, el alma, el espacio, el poder, el tiempo y la realidad. El villano Thanos ha conseguido reunir las 6 gemas en el guante y con ello el poder sobre el Universo. Con un simple chasquido de dedos, Thanos se deshace de lo que sobra. En ese chasquido desaparece la mitad del universo en una criba aleatoria.

Sin embargo, el poder de los guantes de encaje blanco no es aleatorio. Es escogido. Con conciencia y dulzura.

Elegimos nombrando lo que queremos que se manifieste. Y no nombramos lo que queremos que desaparezca. De esa manera abrimos y cerramos puertas. Y no somos conscientes de que la magia de la creación está en nuestras manos con sólo empezar a nombrar y a ver. Y con un chasquido.

Elijo la tierra pura. Y la manifestación de la tierra pura comienza en nuestra propia mente. Es un acto mágico desde la voluntad. Es una decisión

Así, puedo constatar como en la cotidianeidad de mi vida, voy reestableciendo esa tierra pura sobre la tierra actual, la tierra nuestra secuestrada hace océanos de tiempo. Ambas tierras coexisten y en diferentes planos de realidad se yuxtaponen.

De la misma manera que sobre una cama separamos ropa vieja y rota de la ropa bella que realza nuestra belleza inherente, la cama las contiene a ambas durante un lapso de tiempo.

Estamos en un cambio de ciclo (…) Ha llegado el momento de reestablecer el orden.

¿Por dónde empezamos?

Empezamos por buscarnos a nosotros mismos, la joya que somos, debajo de la basura y de la indolencia.

Cada uno de nosotros puede hacer esto. Desde nuestro corazón, desde nuestra mente, desde nuestra palabra, desde nuestras elecciones. En nuestro pequeño espacio. Pero hasta que aprendemos a recuperar nuestra magia, pedimos ayuda a magas, magos que han recorrido el camino antes que nosotros y que aguardan para asistirnos con deleite, sentados en nubes, observando, hasta que solicitemos su presencia (…)

(B.G.M., Septiembre 2020)

Me apareció una emanación de Mary Poppins en la forma de Marta Aguilar, en un momento en el que necesitaba ayuda para ordenar mi casa (B.G.M., Septiembre 2020)

Me puse en contacto con Marta porque me frustraba levantarme y conectarme directamente al ordenador, es decir, no conseguía establecer una rutina de mañana previa al trabajo. Estaba como un poco bloqueada por mi sensación de fracaso respecto a lo que se supone que debería hacer, pero no conseguía hacer

Deseaba de veras incluir una rutina matinal con acciones que para mí son importantes y me dan energía, (meditación, ejercicio, ducha) para comenzar el día en mejor estado para ir poco a poco hacia el pleno rendimiento

Me costó tomar la decisión de contratar la Consultoría Única, ya que dudaba que en 90 min fuese a conseguir algún tipo de resultado

Afortunadamente ese tiempo fue muy provechoso, ya que conseguí reordenar mis prioridades, pues, aunque las tenía bastante identificadas, me faltaba encontrarles un hueco y espacio en el día

Conseguí ampliar mi perspectiva, darme cuenta de que hay diferentes opciones, ordenar mis rutinas, incluir herramientas que conocía pero que no utilizaba por no adjudicarles un tiempo concreto en la agenda

También tratamos el tema del orden financiero, tomando conciencia de la importancia de hacer un seguimiento de ingresos y gastos de forma periódica que me de claridad para mejoras y ajustes

El cambio más importante que he notado gracias a la Consultoría Única, es que se me abrió un mundo de nuevas posibilidades, concretar lo que quería hacer y adaptarlo a mi realidadConseguir la flexibilidad dentro de una agenda organizada, que son dos conceptos muy importantes y que pesar de parecer contradictorios, ha sido posible unificar.

Y además, hablar contigo me ayudó a comprometerme conmigo misma, e interiorizar lo que es importante para mí, gracias a rendirte cuentas en tu seguimiento

Lo que más me ha gustado es ampliar mi perspectiva, conseguir priorizar, ordenar y adaptar mi agenda y mi realidad con una cierta flexibilidad, y saber que cuento con tu apoyo

La recomendaría como oportunidad de conseguir más claridad cuando estamos estancados o no terminamos de conseguir realizar algo. En una sesión se solucionan o desenredan muchas cosas, amplías perspectiva, consigues motivación, seguridad y acompañamiento. Marta es muy buena coach, tiene esa parte pragmática-práctica e inspiradora que te ayuda a aclarar, organizar y adquirir disciplina, crear hábitos y compromiso contigo misma.

Gracias Marta, me ha encantado!

(Nuria, Febrero 2020)

Bloqueada por mi sensación de fracaso respecto a lo que se supone que debería hacer (Nuria, Febrero 2020)

Contacté con Marta por recomendación de una de mis mejores amigas. Habían pasado dos años de la muerte de mi marido, y me vi en la necesidad de cambiar de casa a una bastante más pequeña. Tenía todo metido en cajas llenado una habitación, a modo de almacén, y no era capaz de ponerme a organizarlo debido a mi bloqueo emocional. Arrastraba además la descapitalización debida a asuntos legales/familiares, y un año y medio sin fuerzas para trabajar. No me encontraba a gusto posponiendo el orden del «almacén o habitación del pánico» como yo la llamaba. Me sentía estancada, y pensé que si ordenaba todo aquello, mi vida podría empezar a mejorar, y sobre todo podría recomponerme yo misma.
Marta vino el primer día a mi casa, y en principio yo no tenía muy claro en qué consistía su servicio,  ni sabía cómo podría ayudarme. Yo le conté toda mi historia y como me sentía, y ella me explicó su método para aplicarlo a mi situación concreta, dándome las primeras pautas a llevar a cabo. Pero entre visita y visita, me costaba muchísimo hacerlo porque aún esta muy afectada emocionalmente.
En las siguiente sesiones ya pude ir implementando sus consejos, aunque lentamente, hasta que logré empezar a focalizar y tomármelo en serio. A medida que pasaban las semanas, iba sintiendo la satisfacción de ir viendo los pequeños logros conseguidos, y eso me animaba a seguir adelante.
Las sesiones no trataban solo se pautas de orden, sino que hablábamos a nivel más profundo y personal. Lo mejor era sentirme escuchada, pues quizás era lo que más necesitaba en el fondo.
El resultado ha sido súper positivo, pues me ha ayudado mucho a superar mi estado emocional, a parte de ir ordenando poco a poco mis cosas de casa.
Ahora sigo aplicando lo aprendido con Marta en mi vida diaria, y me da buenos resultados en todas las áreas.
El proceso me ha dotado de herramientas para superar la pérdida de mi marido y seguir adelante, que además las aplico tanto para la casa, como para lo personal y laboral, a modo de legado que me acompañará siempre! Y otra cosa que valoro por encima de todo es su apoyo y escucha activa.
Por todo ello, se lo recomendaría tanto a quien siente bloqueo emocional, como quien necesite centrarse para mejorar en algún aspecto concreto de su vida. Marta es muy profesional, y súper recomendable!

Me dió herramientas para superar la pérdida de mi marido y seguir adelante (M.R.C. Septiembre 2019)

Hola Marta 😉

Vengo a compartirte una muy buena noticia. ¡Soy oficialmente organizadora de hogares! Quería agradecerte la dosis de confianza en mí misma que gané hablando contigo. Siento que has sido un elemento fundamental en mi lanzamiento.

He realizado una primera prestación con una clienta online (yo lo tenía todo listo para presencial y la primera me salió online!). Ha sido una experiencia preciosa, con la que me he sentido totalmente alineada conmigo misma y con mi misión de vida. Hubo un par de momentos en que me asaltaron dudas pero tiré de instinto y de intuición. La clienta logró su objetivo y yo nunca había sido tan feliz desempeñando un trabajo. Fluyó desde el corazón y guau, una experiencia alucinante. Me siento en plena forma para seguir con ello 😀

Deseo que estés disfrutando del verano y si te animas a subir por Pirineos, aquí ando ^^

Te mando un abrazo muy fuerte, con cariño
Gané confianza en mí misma, has sido un elemento fundamental en mi lanzamiento (Isabelle, Julio 2019)

Contacté con Marta para organizarme en los estudios. Llevo estudiando desde el 2008 y se acercaban mis exámenes finales. Me di cuenta de que necesitaba apoyo, tenía claro que no quería vivir otro año en ansiedad y estrés como hasta ahora.

Necesitaba organizar los estudios, mis prioridades, y sobre todo encontrar la manera de no olvidarme de mí misma durante este periodo, viviendo en el estrés y procrastinación. Sabía que necesitaba un orden, no sólo a nivel de apuntes a nivel práctico, sino a nivel emocional.

El servicio consistió en identificar TODO lo que tenía que hacer y mis emociones al respecto. Ordenar, priorizar y poner pequeñas metas a cumplir en distintas fechas, al mismo tiempo que transformar pensamientos y emociones que no me estaban ayudando.

En total el proceso duró unos 9 meses. Comencé con un poco de recelo, porque no sabía si realmente todo este sistema me iba a ayudar y porque tampoco entendía muy bien por qué las primeras sesiones del proceso aparentemente no se acercaban a mis metas de estudio. Expresé este recelo y frustración y lo discutimos. Decidí confiar y dejarme guiar y comenzar con esos pequeños pasos que parecían ser necesarios. Sinceramente al principio empecé algo angustiada. A medida que avanzaba en el proceso tuve todo tipo de emociones: frustración y tristeza por reconocer la falta de alegría en mis años de estudio y una ansiedad que no me dejaba saborear el resto de mi tiempo libre. Ese fue el comienzo… que acabó en claridad, en reconocimiento desde mí misma, en compasión hacia mí misma. Muchas impresiones acerca de mí misma y mi vida, de cómo había vivido y como quiero vivir. Ya no se trataba de los estudios, se trataba y se trata de como yo me vivo a mí misma. Y lo curioso es que a medida que iba ordenando el tema de estudios, sin querer “se ordenó mi casa», mi armario, mis pensamientos, mis prioridades en la vida. Sentí alegría y satisfacción no solo en mi día a día, sino también durante el estudio.

El resultado con respecto a los exámenes, es que aprobé y lo hice con menos ansiedad y con mucho más disfrute de mi tiempo libre. Me quité pequeños lastres que juntos me estaban envenenando. Y en lo personal, mucha claridad con respecto a los próximos pasos en mi vida.

Creo que le recomendaría este proceso de orden a todo el mundo, porque de una manera u otra es un apoyo para otro ser humano, sea a través del trabajo o en su vida personal. Pero hay veces que uno reconoce también que algo en su vida no está fluyendo como desearía, que necesita que alguien le acompañe para encontrar sus propias respuestas. En mi caso fue así, y ser acompañada por Marta me ha ayudado a encontrar esas respuestas, a tener ahora más claras mis prioridades.

Un enorme gracias por tu acompañamiento, Marta! Y gracias por todos esos momentos de risas y por ayudarme a aprender a saborear mis pequeños logros!

De la ansiedad y estrés… a la claridad, reconocimiento y compasión hacia mí misma (S.R., Mayo 2019)

Lo más ventajoso es ir ordenando mi casa. Pero, sobre todo, ordenar mi vida, descubriendo mis prioridades. Y valorarme más. Más tranquilidad, pensamiento más ordenado, cambios hacia el bienestar. Deshacerme de muchas cosas acumuladas. Y, sobre todo, de acumulación de sentimientos y de pensamientos. Ser capaz de deshacerme de lo que me agobia, valorar lo que me importa, quererme más, sin esperar que me quieran, ser quien soy cuando yo lo elija.

La única expectativa que tenía al decidir empezar el Proceso era ordenar mi casa, porque no podía soportar vivir en ella y no sabía, ni podía, solucionarlo yo sola. Entonces, afloraron mis problemas personales. Y en eso estamos. Por lo tanto, el Proceso supera, con mucho, mis expectativas iniciales.

Me marcaba muchos cambios e intentaba ocuparme de todos a la vez. Ahora me he marcado un orden de prioridades y he empezado, por fin. Me falta ir incorporando más cambios. A veces, me asombro de lo que voy descubriendo de mí misma, de aspectos que no sabía que fueran causas de mi sufrimiento. De manera que, como aún estamos en el Proceso, todavía estamos ordenando, con lo que lo más importante varía en función de cómo voy evolucionando.

Marta me escucha de forma activa siempre que lo necesito, no sólo en las sesiones. Me siento más capaz,   tranquila, me voy aceptando más, no me siento culpable por todo y, sobre todo, muy ilusionada en conseguir ser más feliz. Me siento absolutamente apoyada y acompañada por ella. Aprecia mis sentimientos y pensamientos. Su empatía es inmensa. Su capacidad de reacción es rápida, sobre todo teniendo en cuenta que los temas surgen de forma repentina. Y es muy resolutiva: siempre tiene una o más soluciones adaptadas a la cuestión y, especialmente, a mí. Toma verdaderamente en cuenta mis objetivos.

Por ahora, he ordenado mucho mi casa, y tengo intención de acabar. Tengo más orden a mi alrededor y en mi interior. Me valoro más y soy más “amable” conmigo misma y con los demás. Controlo mi ira. Me permito llorar.  Siguiendo la trayectoria ascendente, como hasta ahora, creo que podré ir incorporando nuevos cambios.

Las sesiones están reduciendo mucho mi nivel de estrés. Desde luego, me siento mucho más fuerte gracias a las sesiones realizadas. Mis objetivos parecen accesibles hasta el nivel que pueda y quiera. Mis ideas preconcebidas están cambiando… como creerse incapaz de ser querida si te muestras como quieres ser. Sentir que tienes derecho a ser quien quieres ser. Nunca es tarde para quitarse la coraza, sin necesidad de dar ningún tipo de explicación. Yo soy importante y no necesito que nadie me valore.  Los demás ya no me dañan, porque no es esa su intención o porque yo no lo acepto. Esto me ayuda a continuar buscando la tranquilidad y la felicidad. A sentirme menos presionada y a disfrutar cada día un poco más.

Mi grado de satisfacción referente al punto actual de mi Proceso de Orden es de sobresaliente, y me siento libre de explicarle a Marta mis posibles insatisfacciones. Resumiendo: Marta tiene la capacidad de hacer sobresalir la mejor versión de mi mima, y es por eso que la recomiendo. Creo que nunca podré agradecerle su inestimable ayuda. Para mí ha sido decisivo entrar en este proceso. Muchas gracias

Me asombro de lo que voy descubriendo de mi misma (C.S., Mayo 2018)

La mayor ventaja que he conseguido es la de entrar en casa y no tener la sensación de caos. Todavía no está todo en el orden que me gustaría, pero el cambio es significativo. He logrado que la mesa del comedor esté despejada y podamos comer ahí, incluso hemos cambiado el mantel y la mesa está siempre limpia y despejada. Los juguetes de los niños tienen un lugar más claro, a veces se desorganizan, pero ahora es más fácil mantener el orden. Los niños han ganado espacio para el juego. Las zonas de trastero y de lavandería están mejor delimitadas. La bicicleta que está en lo que era la habitación de los trastos, ahora se puede utilizar y la mesa de estudio está más despejada.

Me siento bastante bien, más a gusto conmigo misma, la perfección es difícil y soy consciente de los avances conseguidos.

Ya no tengo la idea de que para tener todo en orden hay que estar todo el día limpiando. Lo que hace falta es un lugar para cada cosa, cada cosa en su sitio y seguir unas pequeñas rutinas diarias. Esto me ayuda a no estar tan agobiada con el tema del orden. Y ahora si tengo una visita tardo menos en recoger las cosas que siguen quedando por medio.

Marta me escucha, me siento apoyada, tiene en cuenta mis sentimientos y objetivos, se reduce mi estrés. Y me siento más fuerte para alcanzar mis objetivos. Aumenta mi felicidad a corto, medio y largo plazo. Estoy muy contenta con ella y para mí es como una amiga, disfruto con las sesiones y valoro la transformación positiva que ha habido en casa desde su aparición.

Me siento más fuerte para alcanzar mis objetivos (C.R., Abril 2018)

Gracias al proceso he conseguido mejorar mi carácter y estar de mejor humor. Ver las cosas positivamente, no agobiarme tanto, y disfrutar de algún tiempo libre con mi familia. Tengo algunas estancias de la casa mejor ordenadas, y limpias. En el trabajo también lo estoy aplicando y se nota. Mi despacho está más ordenado. La carpeta red también. Y mi mesa está prácticamente vacía de documentos. Lo que hay es lo que tengo que trabajar… nada más.

Me aprecio más. Intento estar más arreglada y más guapa. Tengo cosas más nuevas en casa y en mi armario. Me apetece hacer cambios en la casa. No me da tanta pena deshacerme de cosas. Tiro más. Valoro más tener un espacio bonito y agradable que tener cosas. Creo que les estoy transmitiendo a los niños la importancia del orden.

Las sesiones reducen mi nivel de estrés, por supuesto, eso lo he notado muchísimo. No quiero dejar de tener la disciplina del orden, es primordial para el funcionamiento del día a día. Me siento libre de explicarle a Marta mis insatisfacciones, es encantadora y tiene un sentido de la escucha y la empatía muy desarrollado. Saca lo mejor de mí. Ya la he recomendado, y lo seguiré haciendo. La aprecio mucho como persona y su inestimable labor. La admiro. Y le doy las gracias por su comprensión y por estar ahí. Porque siento que está ahí. Gracias, gracias!

Gracias al proceso he conseguido mejorar mi carácter y estar de mejor humor (S.C.F., Marzo 2018)

Recuerdo que hace 15 años, trabajando contigo me volví ordenada! Me explicaste cómo la falta de orden era lo que provocaba que no encontrase las cosas, y que se me escapase el tiempo entre los dedos. También que eso a su vez ocurría porque no tenía el hábito de poner las cosas en su sitio. Y en el fondo, la cuestión era que casi nada tenía un lugar asignado. Ni siquiera sabía lo que tenía!

Me ayudaste a entender las ventajas del orden, y fue divertido crear un sistema para mantenerlo. Empecé a tratar a cada cosa con mucho mimo, dándole un lugar especial. Y lo más importante, conseguimos diseñar una metodología de trabajo, para que las tareas diarias resultarán más fáciles, rápidas, eficientes, e incluso con tiempo de sobra para hacer alguna comprobación si queríamos. Ir a trabajar a la tienda se convirtió en algo motivador, creativo, y disfrutable!

Quedaron para el olvido las prisas, frustraciones, y llamadas de atención por perder las cosas. Me sentía pieza fundamental de un todo ordenado, y empecé a pedir a todos que por favor se esforzasen en mantenerlo bien. Transformaste los cajones comunes y te aseguraste de que nada se quedase perdido por los rincones de la tienda. Te ocupaste de enseñarle al personal de apoyo cómo hacer las cosas bien desde el principio, con paciencia y amor… y funcionábamos todos como un equipo. Incluso en Navidades cuando se formaban aquellas colas interminables, lo pasábamos fenomenal haciendo el trabajo en cadena. Parecíamos un equipo de natación sincronizada, jajaja
Gracias a ti, el orden se convirtió en mi manera de funcionar también en casa. Desde entonces le doy más importancia a la armonía en los espacios, y consigo mantenerlos organizados, al igual que mis rutinas diarias! Gracias por cambiarme la vida querida amiga!

Trabajando contigo me volví ordenada (COMPAÑERA DE TRABAJO DE HACE 15 AÑOS, Octubre 2017)