Hola Marta 😉

Vengo a compartirte una muy buena noticia. ¡Soy oficialmente organizadora de hogares! Quería agradecerte la dosis de confianza en mí misma que gané hablando contigo. Siento que has sido un elemento fundamental en mi lanzamiento.

He realizado una primera prestación con una clienta online (yo lo tenía todo listo para presencial y la primera me salió online!). Ha sido una experiencia preciosa, con la que me he sentido totalmente alineada conmigo misma y con mi misión de vida. Hubo un par de momentos en que me asaltaron dudas pero tiré de instinto y de intuición. La clienta logró su objetivo y yo nunca había sido tan feliz desempeñando un trabajo. Fluyó desde el corazón y guau, una experiencia alucinante. Me siento en plena forma para seguir con ello 😀

Deseo que estés disfrutando del verano y si te animas a subir por Pirineos, aquí ando ^^

Te mando un abrazo muy fuerte, con cariño
Gané confianza en mí misma, has sido un elemento fundamental en mi lanzamiento (Isabelle, Julio 2019)

Contacté con Marta para organizarme en los estudios. Llevo estudiando desde el 2008 y se acercaban mis exámenes finales. Me di cuenta de que necesitaba apoyo, tenía claro que no quería vivir otro año en ansiedad y estrés como hasta ahora.

Necesitaba organizar los estudios, mis prioridades, y sobre todo encontrar la manera de no olvidarme de mí misma durante este periodo, viviendo en el estrés y procrastinación. Sabía que necesitaba un orden, no sólo a nivel de apuntes a nivel práctico, sino a nivel emocional.

El servicio consistió en identificar TODO lo que tenía que hacer y mis emociones al respecto. Ordenar, priorizar y poner pequeñas metas a cumplir en distintas fechas, al mismo tiempo que transformar pensamientos y emociones que no me estaban ayudando.

En total el proceso duró unos 9 meses. Comencé con un poco de recelo, porque no sabía si realmente todo este sistema me iba a ayudar y porque tampoco entendía muy bien por qué las primeras sesiones del proceso aparentemente no se acercaban a mis metas de estudio. Expresé este recelo y frustración y lo discutimos. Decidí confiar y dejarme guiar y comenzar con esos pequeños pasos que parecían ser necesarios. Sinceramente al principio empecé algo angustiada. A medida que avanzaba en el proceso tuve todo tipo de emociones: frustración y tristeza por reconocer la falta de alegría en mis años de estudio y una ansiedad que no me dejaba saborear el resto de mi tiempo libre. Ese fue el comienzo… que acabó en claridad, en reconocimiento desde mí misma, en compasión hacia mí misma. Muchas impresiones acerca de mí misma y mi vida, de cómo había vivido y como quiero vivir. Ya no se trataba de los estudios, se trataba y se trata de como yo me vivo a mí misma. Y lo curioso es que a medida que iba ordenando el tema de estudios, sin querer “se ordenó mi casa», mi armario, mis pensamientos, mis prioridades en la vida. Sentí alegría y satisfacción no solo en mi día a día, sino también durante el estudio.

El resultado con respecto a los exámenes, es que aprobé y lo hice con menos ansiedad y con mucho más disfrute de mi tiempo libre. Me quité pequeños lastres que juntos me estaban envenenando. Y en lo personal, mucha claridad con respecto a los próximos pasos en mi vida.

Creo que le recomendaría este proceso de orden a todo el mundo, porque de una manera u otra es un apoyo para otro ser humano, sea a través del trabajo o en su vida personal. Pero hay veces que uno reconoce también que algo en su vida no está fluyendo como desearía, que necesita que alguien le acompañe para encontrar sus propias respuestas. En mi caso fue así, y ser acompañada por Marta me ha ayudado a encontrar esas respuestas, a tener ahora más claras mis prioridades.

Un enorme gracias por tu acompañamiento, Marta! Y gracias por todos esos momentos de risas y por ayudarme a aprender a saborear mis pequeños logros!

De la ansiedad y estrés… a la claridad, reconocimiento y compasión hacia mí misma (S.R., Mayo 2019)

Lo más ventajoso es ir ordenando mi casa. Pero, sobre todo, ordenar mi vida, descubriendo mis prioridades. Y valorarme más. Más tranquilidad, pensamiento más ordenado, cambios hacia el bienestar. Deshacerme de muchas cosas acumuladas. Y, sobre todo, de acumulación de sentimientos y de pensamientos. Ser capaz de deshacerme de lo que me agobia, valorar lo que me importa, quererme más, sin esperar que me quieran, ser quien soy cuando yo lo elija.

La única expectativa que tenía al decidir empezar el Proceso era ordenar mi casa, porque no podía soportar vivir en ella y no sabía, ni podía, solucionarlo yo sola. Entonces, afloraron mis problemas personales. Y en eso estamos. Por lo tanto, el Proceso supera, con mucho, mis expectativas iniciales.

Me marcaba muchos cambios e intentaba ocuparme de todos a la vez. Ahora me he marcado un orden de prioridades y he empezado, por fin. Me falta ir incorporando más cambios. A veces, me asombro de lo que voy descubriendo de mí misma, de aspectos que no sabía que fueran causas de mi sufrimiento. De manera que, como aún estamos en el Proceso, todavía estamos ordenando, con lo que lo más importante varía en función de cómo voy evolucionando.

Marta me escucha de forma activa siempre que lo necesito, no sólo en las sesiones. Me siento más capaz,   tranquila, me voy aceptando más, no me siento culpable por todo y, sobre todo, muy ilusionada en conseguir ser más feliz. Me siento absolutamente apoyada y acompañada por ella. Aprecia mis sentimientos y pensamientos. Su empatía es inmensa. Su capacidad de reacción es rápida, sobre todo teniendo en cuenta que los temas surgen de forma repentina. Y es muy resolutiva: siempre tiene una o más soluciones adaptadas a la cuestión y, especialmente, a mí. Toma verdaderamente en cuenta mis objetivos.

Por ahora, he ordenado mucho mi casa, y tengo intención de acabar. Tengo más orden a mi alrededor y en mi interior. Me valoro más y soy más “amable” conmigo misma y con los demás. Controlo mi ira. Me permito llorar.  Siguiendo la trayectoria ascendente, como hasta ahora, creo que podré ir incorporando nuevos cambios.

Las sesiones están reduciendo mucho mi nivel de estrés. Desde luego, me siento mucho más fuerte gracias a las sesiones realizadas. Mis objetivos parecen accesibles hasta el nivel que pueda y quiera. Mis ideas preconcebidas están cambiando… como creerse incapaz de ser querida si te muestras como quieres ser. Sentir que tienes derecho a ser quien quieres ser. Nunca es tarde para quitarse la coraza, sin necesidad de dar ningún tipo de explicación. Yo soy importante y no necesito que nadie me valore.  Los demás ya no me dañan, porque no es esa su intención o porque yo no lo acepto. Esto me ayuda a continuar buscando la tranquilidad y la felicidad. A sentirme menos presionada y a disfrutar cada día un poco más.

Mi grado de satisfacción referente al punto actual de mi Proceso de Orden es de sobresaliente, y me siento libre de explicarle a Marta mis posibles insatisfacciones. Resumiendo: Marta tiene la capacidad de hacer sobresalir la mejor versión de mi mima, y es por eso que la recomiendo. Creo que nunca podré agradecerle su inestimable ayuda. Para mí ha sido decisivo entrar en este proceso. Muchas gracias

Me asombro de lo que voy descubriendo de mi misma (C.S., Mayo 2018)

La mayor ventaja que he conseguido es la de entrar en casa y no tener la sensación de caos. Todavía no está todo en el orden que me gustaría, pero el cambio es significativo. He logrado que la mesa del comedor esté despejada y podamos comer ahí, incluso hemos cambiado el mantel y la mesa está siempre limpia y despejada. Los juguetes de los niños tienen un lugar más claro, a veces se desorganizan, pero ahora es más fácil mantener el orden. Los niños han ganado espacio para el juego. Las zonas de trastero y de lavandería están mejor delimitadas. La bicicleta que está en lo que era la habitación de los trastos, ahora se puede utilizar y la mesa de estudio está más despejada.

Me siento bastante bien, más a gusto conmigo misma, la perfección es difícil y soy consciente de los avances conseguidos.

Ya no tengo la idea de que para tener todo en orden hay que estar todo el día limpiando. Lo que hace falta es un lugar para cada cosa, cada cosa en su sitio y seguir unas pequeñas rutinas diarias. Esto me ayuda a no estar tan agobiada con el tema del orden. Y ahora si tengo una visita tardo menos en recoger las cosas que siguen quedando por medio.

Marta me escucha, me siento apoyada, tiene en cuenta mis sentimientos y objetivos, se reduce mi estrés. Y me siento más fuerte para alcanzar mis objetivos. Aumenta mi felicidad a corto, medio y largo plazo. Estoy muy contenta con ella y para mí es como una amiga, disfruto con las sesiones y valoro la transformación positiva que ha habido en casa desde su aparición.

Me siento más fuerte para alcanzar mis objetivos (C.R., Abril 2018)

Gracias al proceso he conseguido mejorar mi carácter y estar de mejor humor. Ver las cosas positivamente, no agobiarme tanto, y disfrutar de algún tiempo libre con mi familia. Tengo algunas estancias de la casa mejor ordenadas, y limpias. En el trabajo también lo estoy aplicando y se nota. Mi despacho está más ordenado. La carpeta red también. Y mi mesa está prácticamente vacía de documentos. Lo que hay es lo que tengo que trabajar… nada más.

Me aprecio más. Intento estar más arreglada y más guapa. Tengo cosas más nuevas en casa y en mi armario. Me apetece hacer cambios en la casa. No me da tanta pena deshacerme de cosas. Tiro más. Valoro más tener un espacio bonito y agradable que tener cosas. Creo que les estoy transmitiendo a los niños la importancia del orden.

Las sesiones reducen mi nivel de estrés, por supuesto, eso lo he notado muchísimo. No quiero dejar de tener la disciplina del orden, es primordial para el funcionamiento del día a día. Me siento libre de explicarle a Marta mis insatisfacciones, es encantadora y tiene un sentido de la escucha y la empatía muy desarrollado. Saca lo mejor de mí. Ya la he recomendado, y lo seguiré haciendo. La aprecio mucho como persona y su inestimable labor. La admiro. Y le doy las gracias por su comprensión y por estar ahí. Porque siento que está ahí. Gracias, gracias!

Gracias al proceso he conseguido mejorar mi carácter y estar de mejor humor (S.C.F., Marzo 2018)

Recuerdo que hace 15 años, trabajando contigo me volví ordenada! Me explicaste cómo la falta de orden era lo que provocaba que no encontrase las cosas, y que se me escapase el tiempo entre los dedos. También que eso a su vez ocurría porque no tenía el hábito de poner las cosas en su sitio. Y en el fondo, la cuestión era que casi nada tenía un lugar asignado. Ni siquiera sabía lo que tenía!

Me ayudaste a entender las ventajas del orden, y fue divertido crear un sistema para mantenerlo. Empecé a tratar a cada cosa con mucho mimo, dándole un lugar especial. Y lo más importante, conseguimos diseñar una metodología de trabajo, para que las tareas diarias resultarán más fáciles, rápidas, eficientes, e incluso con tiempo de sobra para hacer alguna comprobación si queríamos. Ir a trabajar a la tienda se convirtió en algo motivador, creativo, y disfrutable!

Quedaron para el olvido las prisas, frustraciones, y llamadas de atención por perder las cosas. Me sentía pieza fundamental de un todo ordenado, y empecé a pedir a todos que por favor se esforzasen en mantenerlo bien. Transformaste los cajones comunes y te aseguraste de que nada se quedase perdido por los rincones de la tienda. Te ocupaste de enseñarle al personal de apoyo cómo hacer las cosas bien desde el principio, con paciencia y amor… y funcionábamos todos como un equipo. Incluso en Navidades cuando se formaban aquellas colas interminables, lo pasábamos fenomenal haciendo el trabajo en cadena. Parecíamos un equipo de natación sincronizada, jajaja
Gracias a ti, el orden se convirtió en mi manera de funcionar también en casa. Desde entonces le doy más importancia a la armonía en los espacios, y consigo mantenerlos organizados, al igual que mis rutinas diarias! Gracias por cambiarme la vida querida amiga!

Trabajando contigo me volví ordenada (COMPAÑERA DE TRABAJO DE HACE 15 AÑOS, Octubre 2017)

Busqué a Re-Orden, porque tenía mala relación con mi casa… no quería estar en ella, la percibía como un sitio de paso, caótica. Sentía la necesidad de estar a gusto, tenerla bonita, sentirme cómodo crear rutinas, o irme de ella!. Sabía que me llevó a ello mi trabajo de arriba para abajo, situaciones complejas y necesidad de orden interno… demasiado caos fuera, me hicieron darme cuenta de que necesitaba ordenarme yo.

Mediante preguntas, conseguimos ordenar mi microcosmos laboral, actividades, hábitos diarios, horarios, priorización de tareas y agendarlas. Sentí claridad con el análisis e introspección. Y como resultado, ya he empezado a querer estar en casa, hacer algunos cambios, organizar algunas cosas, y conseguir ponerme a ordenar con ayuda de un familiar. Así que, se lo recomiendo a quien sienta que es un desastre total en casa, porque refleja otras áreas de su vida.

Tenía mala relación con mi casa… Ahora empiezo a querer estar en ella (OSCAR, Julio 2017)

Yo quería mejorar mi imagen y conseguir más orden en mi armario, mi casa y mi vida. Había iniciado una fase muy diferente en mi vida, y aunque soy muy ordenado, había muchas cosas que no sabía, sentía que siempre repetía la misma ropa, y mi chica me decía que podía sacarme más partido.

Conocí a Marta por una amiga común, y entonces supe de la organización profesional, que además ella complementaba con el estilismo, el coaching, etc, que era justo lo que yo necesitaba! Había preguntas sobre cómo ordenar un armario que siempre había tenido y hasta ahora no había conseguido una buena respuesta.

El servicio comenzó por centrar todos mis objetos en un lugar (antes estaban desperdigados en 3 casas), después seleccionamos la ropa de forma que solamente usara la que realmente me quedaba bien. Marta y yo vimos que podía mejorar mucho mi estilo, simplemente usando mi talla real, y colores más atractivos. Esto va mucho con mi trabajo, donde necesito trasmitir fuerza, confianza y seguridad.

Con ella he aprendido a dar buen orden a mis armarios, a doblar la ropa mejor, y a miles de cosas que normalmente un hombre no sabe. El proceso finalizó con la ruta de tiendas para seleccionar el nuevo vestuario, que me hace sentir mucho mejor conmigo mismo.

También ordenamos un trastero que tenía con cosas de una etapa anterior de mi vida (como ocurre a veces, hay cosas que se nos quedan ancladas y necesitamos liberar para pasar a la siguiente fase)

El proceso ha durado unos 6 meses, de forma muy flexible para compatibilizarlo con mi agenda. Es importante decir que en algunos momentos el proceso es duro, a nivel emocional e incluso físico. Hay que estar muy comprometido con el objetivo, de forma que “tiremos para adelante” pese a los comentarios que podamos tener de fuera, o a lo difícil que es a veces sacar tiempo.

El resultado ha sido un perfecto orden en todo. Me siento ordenado! He tenido un cambio hacia más paz y felicidad. Me he dado cuenta de que el orden es beneficioso para todo. Afortunadamente tenía presupuesto para renovar el 90% de mi ropa, y todos mis armarios están ordenados de forma natural. Me gusta tanto tenerlos ordenados, que es para mí un placer seleccionar mi ropa cada día. Me parece increíble que no supiera tantas cosas que ahora sé. Me siento con muchísima paz interior, y eso solo puede provenir del orden en mi vida que ahora he conquistado.

Sinceramente, se lo recomiendo a todo el mundo. Estoy seguro de que a todo el mundo le puede venir bien un poco más de orden en su vida. Muchas veces la gente no entiende la organización profesional (en España somos mucho de “para que vas a pagar si lo puedes hacer tu”). Y aquí no se trata de que alguien te ordene la vida, sino de que tu aprendas a darle orden a tu vida, y eso es algo que francamente Marta hace de forma magnifica. Os recomiendo a todos su servicio de corazón.

Mejora de imagen, y orden de armario, casa y vida (JAIME, Junio 2017)

Mi vida era muy desorganizada. Sufro de «hoarding» o síndrome de acumulación, y llegué a cierto punto en el que no podía controlar el desorden. Los «trastos» se colapsaban, apenas podía caminar por mi habitación, y los diferentes objetos que tenía estaban organizados de una forma caótica e ilógica. Apenas podía seguir mis estudios: no encontraba libretas, apuntes, lápices, mochila, y a veces ni siquiera mi portátil. Todo esto, junto a los objetos de mis hobbies (electrónica y proyectos de reparación), me producía una gran ansiedad.

Necesitaba tener apuntes organizados, una cocina despejada para poder cocinar después de estar muchas horas fuera de casa, y sobre todo, necesitaba caminar por mi casa sin tener la sensación de ser engullido por mis pertenencias, y permitirme “ dejar ir los objetos», no estar psicológicamente ligado a ellos. Esta acumulación de objetos producía que mis pertenencias estuvieran desperdigadas por la casa de forma inconsciente (síntoma o característica típica de las personas que sufren este síndrome)

Lo que desencadenó esta situación, fue el estrés y especialmente el hecho de mudarme a un país extranjero y lejos de mi familia. Vivir en una casa en la que tengo mis pertenencias y total control sobre ellas se convirtió en algo difícil. La tendencia al acumulamiento fue definitivamente otro factor que influyó en la situación de caos en la que me encontraba.

Me di cuenta de que tenía que reaccionar, cuando mis compañeros de piso se quejaban del espacio que estaba ocupando de forma inconsciente, cuando traía a amigos a casa y me decían que se sentían cansados y débiles ante el escenario de desorden (esto es síntoma del ruido visual), cuando no podía tener relaciones de ninguna índole porque no podía traer a nadie a casa, cuando fallaba en los estudios, y cuando me sentía extremadamente cansado ante la cantidad de objetos que acumulaba. No podía más, sentía que estaba paralizado.

Marta me enseñó técnicas de orden, y cómo la baja autoestima y muchos problemas que nos rodean afectan a nuestro orden. Lo más valioso de todo en mi opinión fueron las técnicas de orden, y como tomar las cosas poco a poco o concentrarse en áreas específicas es beneficioso. Mediante el contacto regular, y también la exploración del pasado y del presente, comencé a entender el origen de una gran parte de mi desorden. También aprendí técnicas de relajación, las cuales me ayudaron mucho en momentos de tensión al tener que afrontar el caos del acumulamiento.

El proceso on-line ha sido de varios meses, con intervalos de contacto a mi ritmo (más o menos frecuentes según mi disponibilidad), durante los cuales me he sentido acompañado y sin sentirme presionado.

Ahora que ya continúo solo,  siento que tengo más control sobre los objetos que tengo en mi casa. Soy capaz de controlar lo que compro o adquiero, y puedo visualizar como queda en mi casa mentalmente. También soy capaz de recoger/ordenar sin sentirme completamente abrumado o desesperado ante los objetos alrededor de casa.

Se lo recomiendo a profesionales y a estudiantes especialmente. En general, a todas aquellas personas con un horario bastante apretado y a los que les resulte difícil organizarse.

Mi vida era muy desorganizada, sufro el síndrome de acumulación (H.K, Mayo 2017)

Desmotivado en mi puesto de trabajo, tenía la necesidad de cambiar e intentar lograr mis aspiraciones profesionales. Para ello, algo fundamental, y como carta de presentación para conseguir una entrevista de trabajo, necesitaba tener un buen currículum.

La verdad es que ha sido una gran suerte y una gran ayuda contactar con Re-Orden, Gracias a  Marta, mi CV, mi primera imagen para mi futura compañía, pasó a ser un documento ordenado, claro, atractivo, actual, preciso y hasta cautivador. Gracias a ello conseguí pasar a la siguiente fase de entrevistas personales, donde la preparación previa con Marta y sus consejos fueron también claves para abordar el proceso con garantías y finalmente con éxito!.

No puedo más que estar muy agradecido a Marta y su “re-orden”, y recomendar a todo el mundo que lo experimente, ya que no me podía imaginar cómo iba a cambiar no solo mi enfoque profesional, si no también personal. Muchas gracias Marta!

Curriculum Vitae ordenado (D.M.M., economista de 45 años, Marzo 2017)