Contacté con Marta para organizarme en los estudios. Llevo estudiando desde el 2008 y se acercaban mis exámenes finales. Me di cuenta de que necesitaba apoyo, tenía claro que no quería vivir otro año en ansiedad y estrés como hasta ahora.

Necesitaba organizar los estudios, mis prioridades, y sobre todo encontrar la manera de no olvidarme de mí misma durante este periodo, viviendo en el estrés y procrastinación. Sabía que necesitaba un orden, no sólo a nivel de apuntes a nivel práctico, sino a nivel emocional.

El servicio consistió en identificar TODO lo que tenía que hacer y mis emociones al respecto. Ordenar, priorizar y poner pequeñas metas a cumplir en distintas fechas, al mismo tiempo que transformar pensamientos y emociones que no me estaban ayudando.

En total el proceso duró unos 9 meses. Comencé con un poco de recelo, porque no sabía si realmente todo este sistema me iba a ayudar y porque tampoco entendía muy bien por qué las primeras sesiones del proceso aparentemente no se acercaban a mis metas de estudio. Expresé este recelo y frustración y lo discutimos. Decidí confiar y dejarme guiar y comenzar con esos pequeños pasos que parecían ser necesarios. Sinceramente al principio empecé algo angustiada. A medida que avanzaba en el proceso tuve todo tipo de emociones: frustración y tristeza por reconocer la falta de alegría en mis años de estudio y una ansiedad que no me dejaba saborear el resto de mi tiempo libre. Ese fue el comienzo… que acabó en claridad, en reconocimiento desde mí misma, en compasión hacia mí misma. Muchas impresiones acerca de mí misma y mi vida, de cómo había vivido y como quiero vivir. Ya no se trataba de los estudios, se trataba y se trata de como yo me vivo a mí misma. Y lo curioso es que a medida que iba ordenando el tema de estudios, sin querer “se ordenó mi casa», mi armario, mis pensamientos, mis prioridades en la vida. Sentí alegría y satisfacción no solo en mi día a día, sino también durante el estudio.

El resultado con respecto a los exámenes, es que aprobé y lo hice con menos ansiedad y con mucho más disfrute de mi tiempo libre. Me quité pequeños lastres que juntos me estaban envenenando. Y en lo personal, mucha claridad con respecto a los próximos pasos en mi vida.

Creo que le recomendaría este proceso de orden a todo el mundo, porque de una manera u otra es un apoyo para otro ser humano, sea a través del trabajo o en su vida personal. Pero hay veces que uno reconoce también que algo en su vida no está fluyendo como desearía, que necesita que alguien le acompañe para encontrar sus propias respuestas. En mi caso fue así, y ser acompañada por Marta me ha ayudado a encontrar esas respuestas, a tener ahora más claras mis prioridades.

Un enorme gracias por tu acompañamiento, Marta! Y gracias por todos esos momentos de risas y por ayudarme a aprender a saborear mis pequeños logros!

De la ansiedad y estrés… a la claridad, reconocimiento y compasión hacia mí misma (S.R., Mayo 2019)

Lo más ventajoso es ir ordenando mi casa. Pero, sobre todo, ordenar mi vida, descubriendo mis prioridades. Y valorarme más. Más tranquilidad, pensamiento más ordenado, cambios hacia el bienestar. Deshacerme de muchas cosas acumuladas. Y, sobre todo, de acumulación de sentimientos y de pensamientos. Ser capaz de deshacerme de lo que me agobia, valorar lo que me importa, quererme más, sin esperar que me quieran, ser quien soy cuando yo lo elija.

La única expectativa que tenía al decidir empezar el Proceso era ordenar mi casa, porque no podía soportar vivir en ella y no sabía, ni podía, solucionarlo yo sola. Entonces, afloraron mis problemas personales. Y en eso estamos. Por lo tanto, el Proceso supera, con mucho, mis expectativas iniciales.

Me marcaba muchos cambios e intentaba ocuparme de todos a la vez. Ahora me he marcado un orden de prioridades y he empezado, por fin. Me falta ir incorporando más cambios. A veces, me asombro de lo que voy descubriendo de mí misma, de aspectos que no sabía que fueran causas de mi sufrimiento. De manera que, como aún estamos en el Proceso, todavía estamos ordenando, con lo que lo más importante varía en función de cómo voy evolucionando.

Marta me escucha de forma activa siempre que lo necesito, no sólo en las sesiones. Me siento más capaz,   tranquila, me voy aceptando más, no me siento culpable por todo y, sobre todo, muy ilusionada en conseguir ser más feliz. Me siento absolutamente apoyada y acompañada por ella. Aprecia mis sentimientos y pensamientos. Su empatía es inmensa. Su capacidad de reacción es rápida, sobre todo teniendo en cuenta que los temas surgen de forma repentina. Y es muy resolutiva: siempre tiene una o más soluciones adaptadas a la cuestión y, especialmente, a mí. Toma verdaderamente en cuenta mis objetivos.

Por ahora, he ordenado mucho mi casa, y tengo intención de acabar. Tengo más orden a mi alrededor y en mi interior. Me valoro más y soy más “amable” conmigo misma y con los demás. Controlo mi ira. Me permito llorar.  Siguiendo la trayectoria ascendente, como hasta ahora, creo que podré ir incorporando nuevos cambios.

Las sesiones están reduciendo mucho mi nivel de estrés. Desde luego, me siento mucho más fuerte gracias a las sesiones realizadas. Mis objetivos parecen accesibles hasta el nivel que pueda y quiera. Mis ideas preconcebidas están cambiando… como creerse incapaz de ser querida si te muestras como quieres ser. Sentir que tienes derecho a ser quien quieres ser. Nunca es tarde para quitarse la coraza, sin necesidad de dar ningún tipo de explicación. Yo soy importante y no necesito que nadie me valore.  Los demás ya no me dañan, porque no es esa su intención o porque yo no lo acepto. Esto me ayuda a continuar buscando la tranquilidad y la felicidad. A sentirme menos presionada y a disfrutar cada día un poco más.

Mi grado de satisfacción referente al punto actual de mi Proceso de Orden es de sobresaliente, y me siento libre de explicarle a Marta mis posibles insatisfacciones. Resumiendo: Marta tiene la capacidad de hacer sobresalir la mejor versión de mi mima, y es por eso que la recomiendo. Creo que nunca podré agradecerle su inestimable ayuda. Para mí ha sido decisivo entrar en este proceso. Muchas gracias

Me asombro de lo que voy descubriendo de mi misma (C.S., Mayo 2018)

Recuerdo que hace 15 años, trabajando contigo me volví ordenada! Me explicaste cómo la falta de orden era lo que provocaba que no encontrase las cosas, y que se me escapase el tiempo entre los dedos. También que eso a su vez ocurría porque no tenía el hábito de poner las cosas en su sitio. Y en el fondo, la cuestión era que casi nada tenía un lugar asignado. Ni siquiera sabía lo que tenía!

Me ayudaste a entender las ventajas del orden, y fue divertido crear un sistema para mantenerlo. Empecé a tratar a cada cosa con mucho mimo, dándole un lugar especial. Y lo más importante, conseguimos diseñar una metodología de trabajo, para que las tareas diarias resultarán más fáciles, rápidas, eficientes, e incluso con tiempo de sobra para hacer alguna comprobación si queríamos. Ir a trabajar a la tienda se convirtió en algo motivador, creativo, y disfrutable!

Quedaron para el olvido las prisas, frustraciones, y llamadas de atención por perder las cosas. Me sentía pieza fundamental de un todo ordenado, y empecé a pedir a todos que por favor se esforzasen en mantenerlo bien. Transformaste los cajones comunes y te aseguraste de que nada se quedase perdido por los rincones de la tienda. Te ocupaste de enseñarle al personal de apoyo cómo hacer las cosas bien desde el principio, con paciencia y amor… y funcionábamos todos como un equipo. Incluso en Navidades cuando se formaban aquellas colas interminables, lo pasábamos fenomenal haciendo el trabajo en cadena. Parecíamos un equipo de natación sincronizada, jajaja
Gracias a ti, el orden se convirtió en mi manera de funcionar también en casa. Desde entonces le doy más importancia a la armonía en los espacios, y consigo mantenerlos organizados, al igual que mis rutinas diarias! Gracias por cambiarme la vida querida amiga!

Trabajando contigo me volví ordenada (COMPAÑERA DE TRABAJO DE HACE 15 AÑOS, Octubre 2017)

Busqué a Re-Orden, porque tenía mala relación con mi casa… no quería estar en ella, la percibía como un sitio de paso, caótica. Sentía la necesidad de estar a gusto, tenerla bonita, sentirme cómodo crear rutinas, o irme de ella!. Sabía que me llevó a ello mi trabajo de arriba para abajo, situaciones complejas y necesidad de orden interno… demasiado caos fuera, me hicieron darme cuenta de que necesitaba ordenarme yo.

Mediante preguntas, conseguimos ordenar mi microcosmos laboral, actividades, hábitos diarios, horarios, priorización de tareas y agendarlas. Sentí claridad con el análisis e introspección. Y como resultado, ya he empezado a querer estar en casa, hacer algunos cambios, organizar algunas cosas, y conseguir ponerme a ordenar con ayuda de un familiar. Así que, se lo recomiendo a quien sienta que es un desastre total en casa, porque refleja otras áreas de su vida.

Tenía mala relación con mi casa… Ahora empiezo a querer estar en ella (OSCAR, Julio 2017)

Yo quería mejorar mi imagen y conseguir más orden en mi armario, mi casa y mi vida. Había iniciado una fase muy diferente en mi vida, y aunque soy muy ordenado, había muchas cosas que no sabía, sentía que siempre repetía la misma ropa, y mi chica me decía que podía sacarme más partido.

Conocí a Marta por una amiga común, y entonces supe de la organización profesional, que además ella complementaba con el estilismo, el coaching, etc, que era justo lo que yo necesitaba! Había preguntas sobre cómo ordenar un armario que siempre había tenido y hasta ahora no había conseguido una buena respuesta.

El servicio comenzó por centrar todos mis objetos en un lugar (antes estaban desperdigados en 3 casas), después seleccionamos la ropa de forma que solamente usara la que realmente me quedaba bien. Marta y yo vimos que podía mejorar mucho mi estilo, simplemente usando mi talla real, y colores más atractivos. Esto va mucho con mi trabajo, donde necesito trasmitir fuerza, confianza y seguridad.

Con ella he aprendido a dar buen orden a mis armarios, a doblar la ropa mejor, y a miles de cosas que normalmente un hombre no sabe. El proceso finalizó con la ruta de tiendas para seleccionar el nuevo vestuario, que me hace sentir mucho mejor conmigo mismo.

También ordenamos un trastero que tenía con cosas de una etapa anterior de mi vida (como ocurre a veces, hay cosas que se nos quedan ancladas y necesitamos liberar para pasar a la siguiente fase)

El proceso ha durado unos 6 meses, de forma muy flexible para compatibilizarlo con mi agenda. Es importante decir que en algunos momentos el proceso es duro, a nivel emocional e incluso físico. Hay que estar muy comprometido con el objetivo, de forma que “tiremos para adelante” pese a los comentarios que podamos tener de fuera, o a lo difícil que es a veces sacar tiempo.

El resultado ha sido un perfecto orden en todo. Me siento ordenado! He tenido un cambio hacia más paz y felicidad. Me he dado cuenta de que el orden es beneficioso para todo. Afortunadamente tenía presupuesto para renovar el 90% de mi ropa, y todos mis armarios están ordenados de forma natural. Me gusta tanto tenerlos ordenados, que es para mí un placer seleccionar mi ropa cada día. Me parece increíble que no supiera tantas cosas que ahora sé. Me siento con muchísima paz interior, y eso solo puede provenir del orden en mi vida que ahora he conquistado.

Sinceramente, se lo recomiendo a todo el mundo. Estoy seguro de que a todo el mundo le puede venir bien un poco más de orden en su vida. Muchas veces la gente no entiende la organización profesional (en España somos mucho de “para que vas a pagar si lo puedes hacer tu”). Y aquí no se trata de que alguien te ordene la vida, sino de que tu aprendas a darle orden a tu vida, y eso es algo que francamente Marta hace de forma magnifica. Os recomiendo a todos su servicio de corazón.

Mejora de imagen, y orden de armario, casa y vida (JAIME, Junio 2017)

Mi vida era muy desorganizada. Sufro de «hoarding» o síndrome de acumulación, y llegué a cierto punto en el que no podía controlar el desorden. Los «trastos» se colapsaban, apenas podía caminar por mi habitación, y los diferentes objetos que tenía estaban organizados de una forma caótica e ilógica. Apenas podía seguir mis estudios: no encontraba libretas, apuntes, lápices, mochila, y a veces ni siquiera mi portátil. Todo esto, junto a los objetos de mis hobbies (electrónica y proyectos de reparación), me producía una gran ansiedad.

Necesitaba tener apuntes organizados, una cocina despejada para poder cocinar después de estar muchas horas fuera de casa, y sobre todo, necesitaba caminar por mi casa sin tener la sensación de ser engullido por mis pertenencias, y permitirme “ dejar ir los objetos», no estar psicológicamente ligado a ellos. Esta acumulación de objetos producía que mis pertenencias estuvieran desperdigadas por la casa de forma inconsciente (síntoma o característica típica de las personas que sufren este síndrome)

Lo que desencadenó esta situación, fue el estrés y especialmente el hecho de mudarme a un país extranjero y lejos de mi familia. Vivir en una casa en la que tengo mis pertenencias y total control sobre ellas se convirtió en algo difícil. La tendencia al acumulamiento fue definitivamente otro factor que influyó en la situación de caos en la que me encontraba.

Me di cuenta de que tenía que reaccionar, cuando mis compañeros de piso se quejaban del espacio que estaba ocupando de forma inconsciente, cuando traía a amigos a casa y me decían que se sentían cansados y débiles ante el escenario de desorden (esto es síntoma del ruido visual), cuando no podía tener relaciones de ninguna índole porque no podía traer a nadie a casa, cuando fallaba en los estudios, y cuando me sentía extremadamente cansado ante la cantidad de objetos que acumulaba. No podía más, sentía que estaba paralizado.

Marta me enseñó técnicas de orden, y cómo la baja autoestima y muchos problemas que nos rodean afectan a nuestro orden. Lo más valioso de todo en mi opinión fueron las técnicas de orden, y como tomar las cosas poco a poco o concentrarse en áreas específicas es beneficioso. Mediante el contacto regular, y también la exploración del pasado y del presente, comencé a entender el origen de una gran parte de mi desorden. También aprendí técnicas de relajación, las cuales me ayudaron mucho en momentos de tensión al tener que afrontar el caos del acumulamiento.

El proceso on-line ha sido de varios meses, con intervalos de contacto a mi ritmo (más o menos frecuentes según mi disponibilidad), durante los cuales me he sentido acompañado y sin sentirme presionado.

Ahora que ya continúo solo,  siento que tengo más control sobre los objetos que tengo en mi casa. Soy capaz de controlar lo que compro o adquiero, y puedo visualizar como queda en mi casa mentalmente. También soy capaz de recoger/ordenar sin sentirme completamente abrumado o desesperado ante los objetos alrededor de casa.

Se lo recomiendo a profesionales y a estudiantes especialmente. En general, a todas aquellas personas con un horario bastante apretado y a los que les resulte difícil organizarse.

Mi vida era muy desorganizada, sufro el síndrome de acumulación (H.K, Mayo 2017)

Desmotivado en mi puesto de trabajo, tenía la necesidad de cambiar e intentar lograr mis aspiraciones profesionales. Para ello, algo fundamental, y como carta de presentación para conseguir una entrevista de trabajo, necesitaba tener un buen currículum.

La verdad es que ha sido una gran suerte y una gran ayuda contactar con Re-Orden, Gracias a  Marta, mi CV, mi primera imagen para mi futura compañía, pasó a ser un documento ordenado, claro, atractivo, actual, preciso y hasta cautivador. Gracias a ello conseguí pasar a la siguiente fase de entrevistas personales, donde la preparación previa con Marta y sus consejos fueron también claves para abordar el proceso con garantías y finalmente con éxito!.

No puedo más que estar muy agradecido a Marta y su “re-orden”, y recomendar a todo el mundo que lo experimente, ya que no me podía imaginar cómo iba a cambiar no solo mi enfoque profesional, si no también personal. Muchas gracias Marta!

Curriculum Vitae ordenado (D.M.M., economista de 45 años, Marzo 2017)

ANTES: Acabo de cambiar de trabajo, estoy a punto de terminar un máster, mi compi de piso se va en breve, y creo que es momento de reordenar todo y pintar. Necesito darle un vuelco a mi casa ahora con el cambio de fase. Quiero superar la pereza de ordenar y tirar cosas, porque miro por todas partes y veo algo que reordenar, pero se me hace un mundo pensar que se me va a ir media tarde en ello… buuufff. Los cambios me hacen replantearme muchas cosas. Con tus servicios, cuánto tardaría en limpiar y reordenar mi casa? Para mí lo importante es delimitar el tiempo y el espacio porque si no me expando y me agoto.

DESPUÉS: Estoy feliz en mi cuarto!! más ligero, con la sensación de tener espacio. Estoy feliz! Quiero más! Todo limpito y libre! Siempre te estaré súper agradecida por toda tu ayuda y tu acompañamiento en todo este proceso. Ha sido muy importante para mí tener tu guía y tu energía, pues ese arranque era justo lo que necesitaba! También con toda tu motivación y empoderamiento en la asesoría de imagen, aprendiendo a combinar mi ropita y a sacar lo mejor de mí! Antes muerta que sencilla!!  Un beso enorme Marta!!

Sacar lo mejor de mí (ISABEL, Septiembre 2016)

Me interesé por el orden al ver que gracias a ello iba a estar más a gusto conmigo misma, con mis cosas y mi espacio. Necesitaba un cambio. Me costaba volver a poner las cosas en su sitio, pero sobretodo mantenerlo ordenado más de 2 días. También deshacerme de lo que ya no necesitaba y tenía acumulado por mucho tiempo sin darle ningún uso, solo ocupando espacio.
El taller al que asistí en enero me dio el empujón que me faltaba para ponerme a ordenar todo mi espacio. Gracias a Marta y sus tips, pude ver espacio donde nunca pensaba que habría, nuevas formas de colocar la ropa, de manera más cómoda, visible y rápida. También saqué tres bolsas enteras de ropa y cosas que no usaba. Ahora me sobra espacio, cuando antes me faltaba.
La puesta en práctica de la guía de Re-Orden ha significado un cambio enorme para mí y para mi forma de ser, ya que era bastante desorganizada y ahora he dado un paso hacia adelante. Como resultado he conseguido mantener el orden hasta ahora, después de unos meses, cuando antes no lo conseguía por más de 2 o 3 días.
Ahora me siento orgullosa de haber conseguido lo que pensaba que me llevaría más tiempo, y en tan sólo un día hice un gran cambio. Me siento a gusto, más tranquila y cómoda cuando estoy en mi habitación teniendo todo en su sitio.
Se lo recomendaría a cualquier persona que tenga un desorden tanto en su espacio físico como en su cabeza, ya que va bastante unido. Aunque creamos que uno solo puede, a veces nos hace falta un empujón y una pequeña ayuda. Y sobre todo, que nos hagan ver todo de otra manera y desde otra perspectiva, y con estos talleres se consigue eso y más.

Necesitaba un cambio (LARA, Junio 2016)

Vi en la tele un reportaje sobre el Síndrome de Diógenes, y buscando en Google soluciones para la acumulación, encontré la web de Re-Orden. Leyendo algunos post de Marta A.R., en los que cuanta cómo ella misma al deshacerse de cosas se fue sintiendo más feliz, tuve confianza en ella, y decidí llamarla pensando que era la persona adecuada para acompañarme en el proceso de Orden. Sabía que me produciría satisfacción, aunque me costó dar el primer paso.
Tenía los armarios muy llenos, la despensa, el trastero, y todo un poco embarbascado.
Creo que el motivo era el estrés, no tener asistenta, mi marido enfermo, tres nietos, aceptar demasiados adornos y regalos familiares, incapacidad de deshacerme de ellos a pesar de no tener utilidad, falta de tiempo y energía para mí misma y la casa
Perdía papeles importantes, citas médicas, no encontraba las cosas y nunca conseguía que todo estuviese ordenado, en mi intento de tener las cosas a la mano.
Marta me ayudó a planificarme para hacer una sesión semanal: 4 las dedicamos a los armarios, 1 a los libros, 2 a papeles, 6 a objetos varios, y 3 a recuerdos (con un total de 73 bolsas de cosas que han salido de mi casa: 15 para tirar y 58 para donar y algunos muebles)
El proceso ha durado 4 meses, tras los cuales estoy dando ahora una segunda vuelta, porque sigo sintiendo la necesidad de eliminar más cosas, al darme cuenta de que ya no me hacen feliz.
El comienzo fue duro debido a mi indecisión, pensando que “me lo quedo por si acaso”, hasta el punto de resultarme agotador. Pero las siguientes sesiones fueron cada vez más eficientes, ya que me decidía con mucha más facilidad y rapidez. Al final resultaba incluso divertido y le fui cogiendo el gusto a descartar, ya que además, la mayor parte de las cosas las fui donando para hacer felices a otros.
Ahora me siento liberada, mi casa está más despejada, por fin sé lo que tengo y dónde está cada cosa, y sigo deshaciéndome de cosas. Además he perdido 3 kg y me siento menos agobiada. Todo esto ha provocado otros cambios en mí y en mi forma de ver la vida, he decido hacer reforma y ocuparme más de disfrutar de mi tiempo ahora que me acabo de jubilar
Se lo recomendaría a la mayor de mis hijas, porque entre ella y su marido acumulan mucho. También a cualquier persona que se sienta agobiada por el desorden y el caos o acumule más de lo que le gustaría, pues de esta forma se va a liberar de pesos innecesarios, y cosas que le están alejando de vivir mejor.
Agradezco a Marta las sesiones, el ímpetu motivador y la paciencia que ha tenido conmigo. Esto ha sido un primer paso para un cambio de vida. Estoy muy feliz.

Estaba agobiada por el desorden y la acumulación (JOSELA, recién jubilada, Mayo 2016)